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Cubismo

Módulo 9 · Las vanguardias (1900–1945) · Periodo: c. 1907 – 1914 (núcleo heroico), con derivaciones hasta los años veinte · Regiones: Francia (París, en especial Montmartre y Montparnasse), con eco internacional en España, Checoslovaquia, Italia, Rusia y Estados Unidos


Panorama

Imagina que tienes en la mano una taza y, en lugar de mirarla desde un solo punto, la giras: ves el asa por un lado, el círculo de la boca desde arriba, el pie por abajo, el reflejo de la ventana en la cerámica. Todas esas vistas son verdaderas, pero la pintura tradicional —desde el Renacimiento— solo te dejaba elegir una, la que ofrece la perspectiva desde un ojo inmóvil. ¿Y si un cuadro pudiera mostrarte la taza desde varios puntos a la vez, montando esas vistas en una sola imagen? Eso, llevado a sus últimas consecuencias, es lo que hicieron Pablo Picasso y Georges Braque entre 1908 y 1914. Y al hacerlo no inventaron un estilo más: hicieron saltar por los aires el sistema de representación que había gobernado el arte occidental durante más de cuatrocientos años.

El Cubismo es, probablemente, la revolución pictórica más radical desde el Renacimiento. No buscaba pintar "más feo" ni "más raro" por capricho: buscaba pintar la realidad de un modo más verdadero al pensamiento que a la simple visión. Un objeto no es solo lo que el ojo ve en un instante; es la suma de lo que sabemos de él, de todas sus caras, de su volumen palpado y recordado. Para atrapar esa totalidad, los cubistas fragmentaron las formas en facetas, las analizaron como un cristal roto y las reconstruyeron sobre la superficie plana del lienzo. Por el camino renunciaron a la profundidad ilusoria, al color seductor y casi al reconocimiento mismo del motivo. Lo que ganaron a cambio fue inmenso: la pintura dejó de ser una ventana que finge un mundo y se convirtió en un objeto autónomo, un campo de signos que el ojo y la mente deben recomponer.

¿Por qué importa? Porque sin Cubismo no se entiende casi nada de lo que vendrá después en este Módulo 9 ni en el siguiente: la abstracción, el collage (un invento cubista), el constructivismo, la escultura del siglo XX, incluso el lenguaje del diseño gráfico y la arquitectura modernos. El cuadro entendido como construcción de planos, la incorporación de fragmentos del mundo real (un trozo de periódico, una etiqueta) y la libertad para deshacer y rehacer la forma son herencia cubista. En esta lección verás cómo dos amigos, trabajando "como dos alpinistas atados por la misma cuerda" (en palabras de Braque), reescribieron las reglas del juego.

Objetivos de aprendizaje

Al terminar esta lección serás capaz de:

  1. Situar el Cubismo en su contexto (el París de 1907–1914, la crisis de la representación heredada del Postimpresionismo, la ciencia y la técnica de la Belle Époque) y explicar por qué se considera la ruptura más radical desde el Renacimiento.
  2. Identificar los dos grandes detonantes del movimiento —la lección estructural de Cézanne y el impacto de la escultura africana e ibérica— y reconocer su huella en Les demoiselles d'Avignon.
  3. Distinguir y comparar las dos fases principales —cubismo analítico y cubismo sintético—, con sus rasgos formales, técnicas y obras características.
  4. Analizar una obra cubista integrando descripción, forma, técnica, contenido y contexto, atendiendo a la multiplicidad de puntos de vista, la fragmentación y la planitud.
  5. Explicar la invención del collage y el papier collé y por qué supone un giro conceptual (la entrada del mundo real y del signo en el cuadro).
  6. Evaluar críticamente el relato canónico del Cubismo: el papel a menudo eclipsado de Braque, las aportaciones de Juan Gris y Léger, la cuestión del primitivismo y la mirada colonial, y la ausencia de mujeres y artistas no occidentales en la narración tradicional.

Contexto histórico, social y cultural

El Cubismo nace en el París de la Belle Époque, capital indiscutible del arte occidental y laboratorio de la modernidad. Es una ciudad eléctrica, en el sentido literal: la electricidad, el automóvil, el cine (los Lumière, 1895), el teléfono, los primeros vuelos de los hermanos Wright (1903) y de Blériot cruzando el Canal (1909) producen una embriaguez de velocidad y simultaneidad. El mundo parece descomponerse y recomponerse a una escala nueva. En la ciencia, Einstein publica la relatividad especial en 1905 —no hay prueba de que Picasso la leyera, y conviene no exagerar la conexión, pero el "espíritu de la época" cuestionaba el espacio y el tiempo absolutos—, mientras las geometrías no euclidianas y la idea de una cuarta dimensión circulaban en libros de divulgación que sí frecuentaban los artistas y su entorno (el actuario y matemático aficionado Maurice Princet discutía estos temas en el círculo de Picasso).

El detonante interno, sin embargo, es artístico. En 1907 —el año en que Picasso pinta Les demoiselles— se celebra en París la gran retrospectiva póstuma de Cézanne (muerto en 1906), que revela a los jóvenes pintores la magnitud de su búsqueda: reconstruir la naturaleza con planos de color y formas elementales (el cilindro, la esfera, el cono), aplanando el espacio y abandonando el claroscuro tradicional. Cézanne, "padre del arte moderno" (lo viste en el Postimpresionismo, Módulo 8), es el cimiento sobre el que se levantará todo. A la vez, el Fauvismo de Matisse y Derain (lección anterior de este módulo) había liberado el color hasta el escándalo en 1905; el Cubismo será, en cierto modo, su reverso: donde el fauvismo apostó por el color, el Cubismo apostará por la forma y la estructura, casi renunciando al color.

Pesa además el descubrimiento del arte africano y oceánico. Las máscaras y esculturas traídas por la expansión colonial francesa llenaban el Musée d'Ethnographie del Trocadéro y las tiendas de curiosidades; Vlaminck, Derain, Matisse y Picasso empezaron a coleccionarlas. Para una generación cansada del naturalismo académico, esas obras ofrecían una lección de síntesis formal, de poder expresivo y de un modo de representar el cuerpo que no imitaba la apariencia, sino que la reinventaba con signos. Aquí conviene ya la mirada crítica: lo que entonces se llamó art nègre o "primitivo" eran en realidad tradiciones complejas y sofisticadas (Fang, Kota, Dan, Baule…), arrancadas de su contexto y de su función ritual, leídas con desconocimiento y como mero estímulo formal. El término "primitivo" es hoy problemático y lo usamos solo entrecomillado y con conciencia de su carga colonial (volverás sobre ello en el Módulo 11, Tradiciones globales, y en el Módulo 12).

Por último, el Cubismo es también un fenómeno de mercado y sociabilidad. Picasso y Braque trabajaban casi en secreto, sin exponer apenas en los salones públicos: su obra circulaba a través del marchante alemán Daniel-Henry Kahnweiler, que les compraba en exclusiva y los daba a conocer a coleccionistas internacionales (entre ellos los hermanos Stein, estadounidenses afincados en París, o el ruso Sergei Shchukin). El nombre mismo del movimiento fue, como tantas veces, una burla de la crítica: en 1908 el crítico Louis Vauxcelles —el mismo que había bautizado a los fauves— describió unos paisajes de Braque como reducidos a "pequeños cubos", y la etiqueta cuajó.

Rasgos formales y estilísticos clave

El Cubismo no es un estilo homogéneo, sino un proceso que evoluciona deprisa entre 1907 y 1914. Aun así, comparte un núcleo de principios revolucionarios:

  • Multiplicidad de puntos de vista (simultaneidad). El rasgo más radical. En lugar de un único punto de vista fijo (la perspectiva renacentista, basada en un ojo inmóvil), el cubismo combina varias vistas del mismo objeto —de frente, de perfil, desde arriba— en una sola imagen. No se pinta lo que se ve desde un sitio, sino lo que se sabe del objeto recorriéndolo.
  • Fragmentación y faceteado. Las formas se rompen en planos y facetas angulares, como un cristal hecho añicos o un objeto visto a través de un prisma. El contorno cerrado del objeto se disuelve y se funde con el espacio que lo rodea.
  • Fusión de figura y fondo. Objeto y espacio se entretejen en una trama continua de planos. Ya no hay un volumen sólido recortado contra un fondo: todo participa de la misma red. El espacio deja de ser un "vacío" para volverse tan tangible como las cosas.
  • Abandono de la perspectiva y de la profundidad ilusoria. Se renuncia al espacio profundo y unificado del Renacimiento. El cuadro se afirma como una superficie casi plana; la escasa profundidad que queda es ambigua y poco profunda (un "bajorrelieve" pictórico).
  • Reducción del color (en la fase analítica). Para no distraer del análisis de la forma, la paleta se reduce a una casi monocromía de ocres, pardos, grises y negros. El color volverá, más vivo y plano, en la fase sintética.
  • El cuadro como construcción autónoma. El lienzo deja de "imitar" un trozo de mundo para presentarse como un objeto en sí mismo, una construcción de signos. De aquí a la abstracción hay un solo paso.
  • Signos en lugar de ilusión. Sobre todo en la fase sintética, los objetos se indican mediante signos legibles (las clavijas de una guitarra, las cuerdas, una etiqueta) más que mediante su imitación. El espectador "lee" el cuadro tanto como lo "ve".
  • Inclusión del lenguaje y del mundo real. Aparecen letras, palabras y números estarcidos (titulares de periódico, marcas) y, después, fragmentos del mundo físico pegados (collage). La frontera entre pintura y realidad se vuelve porosa.

Materiales y técnicas

  • Óleo sobre lienzo, soporte dominante, pero usado de forma deliberadamente austera en la fase analítica: pincelada apretada, materia controlada, paleta restringida.
  • Letras y números estarcidos (pochoir). Hacia 1911–1912 Braque, que había sido aprendiz de pintor-decorador, introduce tipografía pintada con plantilla. Esas letras refuerzan la planitud (una letra no tiene volumen) y, a la vez, son un fragmento del mundo real que irrumpe en el cuadro.
  • Trampantojo y materias imitadas. Braque aplica también técnicas de su oficio decorativo: imitación de vetas de madera (faux bois) y de mármol, mezcla de arena en la pintura para dar textura. La materia empieza a contar.
  • El collage. En mayo de 1912 Picasso pega un trozo de hule industrial impreso con un dibujo de rejilla de silla en Naturaleza muerta con silla de rejilla, rodeándolo de una cuerda real a modo de marco. Es el primer collage de la historia del arte moderno: un fragmento del mundo físico, real, incorporado a la obra.
  • El papier collé (papel pegado). En septiembre de 1912 Braque pega tiras de papel pintado que imita madera en un dibujo al carbón. A diferencia del collage genérico, el papier collé usa específicamente papeles (de pared, de periódico, etiquetas, partituras) como elementos constructivos. Picasso lo adopta de inmediato y lo lleva más lejos.
  • Construcción y ensamblaje en relieve. El collage empuja a Picasso fuera del plano: en 1912 construye una Guitarra de cartón (luego en chapa metálica), ensamblando planos en el espacio en lugar de tallar o modelar un bloque. Es el origen de la escultura construida del siglo XX (lo retomarás en la lección de Escultura moderna de este módulo).
  • Dibujo al carbón y a lápiz. Base de muchas obras analíticas y soporte habitual de los papiers collés; la línea cobra autonomía respecto del color.

Artistas y figuras clave

Pablo Picasso (1881–1973). Malagueño de prodigiosa precocidad, instalado en París desde principios de siglo, atravesó ya sus periodos azul (1901–1904) y rosa (1904–1906) antes de la revolución cubista. En 1907 pinta Les demoiselles d'Avignon, la obra-bisagra. Junto a Braque desarrolla el cubismo analítico y sintético, inventa el collage y la escultura construida. Figura central —pero no único autor— de la revolución cubista. Su energía, ambición y leyenda han tendido a eclipsar a sus compañeros; conviene recordar que el Cubismo fue, en su núcleo, una obra a cuatro manos con Braque.

Georges Braque (1882–1963). Francés, de formación como pintor-decorador (de ahí su dominio de las texturas y la tipografía), llegó al cubismo desde el fauvismo y, sobre todo, desde Cézanne: sus paisajes de L'Estaque (1908) son los que Vauxcelles describió como "cubos". Entre 1909 y 1914 trabaja con Picasso en una simbiosis tan estrecha que a veces sus telas son casi indistinguibles ("estábamos como dos alpinistas atados por la misma cuerda"). Aporta la introducción de las letras, el trampantojo de su oficio y, decisivamente, el papier collé. La Primera Guerra Mundial, en la que es herido gravemente, rompe la pareja en 1914. La historia lo ha tratado como "el otro", pero su papel fue tan fundacional como el de Picasso.

Juan Gris (José Victoriano González-Pérez, 1887–1927). Español, vecino de Picasso en el Bateau-Lavoir de Montmartre. Llega al cubismo algo después (hacia 1911) y lo lleva a una versión más clara, lúcida y ordenada: composiciones de geometría nítida, color recuperado, planos bien definidos. Frente al método "analítico" (partir del objeto para descomponerlo), Gris suele proceder de modo sintético y deductivo: parte de una estructura geométrica abstracta y "deduce" de ella los objetos ("empiezo con un cilindro y construyo una botella"). Es el tercer gran cubista y el teórico implícito del cubismo sintético.

Fernand Léger (1881–1955). Francés, desarrolla una variante personal a veces llamada "tubismo": formas cilíndricas, tubulares y metálicas, contrastes de color puro, un mundo de máquinas, obreros y ciudad moderna. Para Léger, el cubismo es el lenguaje de la era industrial y mecánica; su arte celebra (no critica) la fábrica, el motor y la metrópoli. Conecta el cubismo con el maquinismo y, más tarde, con el muralismo y el arte público.

Daniel-Henry Kahnweiler (1884–1979). El marchante alemán que sostuvo a Picasso, Braque, Gris y Léger con contratos en exclusiva, los difundió internacionalmente y escribió uno de los primeros relatos teóricos del movimiento (Der Weg zum Kubismus, "El camino hacia el cubismo", 1920). Sin su red comercial, el cubismo "heroico" habría sido invisible para el gran público.

Los "cubistas de salón". Mientras Picasso y Braque trabajaban casi en secreto, otro grupo expuso públicamente y dio al movimiento su visibilidad y su primera teoría: Albert Gleizes y Jean Metzinger (autores de Du cubisme, 1912, el primer libro sobre el tema), Robert Delaunay y Sonia Delaunay (que derivaron hacia el color y la abstracción, el llamado orfismo), Fernand Léger, Henri Le Fauconnier, Marcel Duchamp (su Desnudo bajando una escalera fusiona cubismo y movimiento), Francis Picabia y el escultor Raymond Duchamp-Villon. El escándalo del Salón de los Independientes de 1911 (la "sala 41") y la Sección de Oro (Section d'Or, 1912) los dieron a conocer.

Voces a menudo olvidadas. El relato canónico margina a mujeres y a artistas internacionales que fueron centrales: la pintora francesa Marie Laurencin; la rusa Sonia Delaunay, pionera de la abstracción y del diseño; la francesa Marevna (Marie Vorobieff); la rusa Liubov Popova y Alexandra Exter, que llevaron el cubismo (cruzado con el futurismo: el cubofuturismo) a la vanguardia rusa; el grupo checo de Praga (Bohumil Kubišta, Emil Filla, el cubismo aplicado incluso a la arquitectura y el diseño). El Cubismo fue, desde muy pronto, un fenómeno internacional, no solo parisino y masculino.

Obras maestras comentadas

1. Les demoiselles d'Avignon — Pablo Picasso

Les demoiselles d'Avignon
Les demoiselles d'Avignonimagen: CC BY 2.0 · Wikimedia
  • Autor: Pablo Picasso · Fecha: 1907 · Técnica: óleo sobre lienzo, c. 244 × 234 cm · Ubicación: Museum of Modern Art (MoMA), Nueva York.

Descripción y forma: cinco mujeres desnudas —prostitutas de un burdel de la calle de Avinyó, en Barcelona, de donde viene el título— ocupan un espacio tenso y comprimido, entre cortinajes azulados, con un bodegón de frutas en primer plano. No hay perspectiva ni profundidad: los cuerpos son planos angulosos, afilados como vidrios rotos, y el fondo se quiebra en esquirlas que avanzan hacia el espectador. Forma: las dos figuras del centro tienen rostros de perfil clásico-ibérico; pero las dos de la derecha llevan caras como máscaras, fracturadas, con narices y ojos desencajados, claramente inspiradas en la escultura africana; la de abajo a la derecha está en una postura imposible, vista a la vez de espaldas y de frente. Iconografía y contenido: un tema antiquísimo —el desnudo femenino, las bañistas, las "tres Gracias"— tratado con una agresividad inédita: las mujeres miran directamente al espectador, sin pudor ni idealización, convirtiéndolo en cliente. Contexto: Picasso trabajó meses en cientos de bocetos; la dejó inacabada y casi no la mostró durante años (solo unos pocos amigos la vieron en su taller del Bateau-Lavoir). Braque, al verla, quedó conmocionado. Por qué importa: es el umbral del arte del siglo XX. Aún no es cubismo pleno, pero ya rompe con la perspectiva, la idealización y el punto de vista único, y funde la lección de Cézanne (los planos, las bañistas) con el impacto de la escultura ibérica y africana. De aquí arranca todo.

2. Casas en L'Estaque — Georges Braque

  • Autor: Georges Braque · Fecha: 1908 · Técnica: óleo sobre lienzo, c. 73 × 60 cm · Ubicación: Kunstmuseum de Berna (Suiza).

Descripción y forma: un grupo de casas mediterráneas trepando por una ladera, entre árboles, en el pueblo provenzal de L'Estaque (el mismo paisaje que había pintado Cézanne). Braque reduce las casas a volúmenes geométricos elementales —cubos, prismas— de un mismo tono ocre-verdoso, sin apenas ventanas ni detalles. Forma: no hay cielo ni horizonte claros; las casas se apilan hacia arriba en lugar de alejarse en profundidad, y los árboles se entrelazan con los muros. El espacio está comprimido y aplanado. Iconografía y contenido: el "tema" es casi un pretexto; lo que importa es la estructura del cuadro como construcción de planos. Contexto: rechazadas en el Salón de Otoño de 1908, estas telas se expusieron en la galería de Kahnweiler, y fue al verlas cuando Vauxcelles habló de "pequeños cubos", dando nombre al movimiento. Por qué importa: es la aplicación directa de la lección de Cézanne y el primer cubismo "puro" del paisaje. Muestra el método antes de la fragmentación extrema: reducir el mundo a geometría y negar la profundidad. Es, literalmente, el cuadro que bautizó el Cubismo.

3. Retrato de Daniel-Henry Kahnweiler — Pablo Picasso

Retrato de Daniel-Henry Kahnweiler
Retrato de Daniel-Henry Kahnweilerimagen: Public domain · Wikimedia
  • Autor: Pablo Picasso · Fecha: 1910 · Técnica: óleo sobre lienzo, c. 100 × 73 cm · Ubicación: Art Institute of Chicago.

Descripción y forma: el retrato del marchante, sentado, es el ejemplo perfecto del cubismo analítico en su punto más hermético. La figura está descompuesta en una multitud de pequeñas facetas translúcidas, planos que se superponen y se funden con el fondo en una trama de ocres, pardos y grises. Forma: apenas se reconocen unos pocos "índices" —la onda del pelo, el botón de la chaqueta, las manos entrelazadas, una cadena de reloj— que permiten reconstruir mentalmente a la persona en medio de la maraña. Figura y espacio comparten la misma materia faceteada. Técnica: monocromía casi total y pincelada apretada para no distraer del análisis de la forma. Iconografía y contenido: es un retrato, género tradicional, pero el parecido ya no se basa en la imitación, sino en un puñado de signos dispersos que el ojo debe ensamblar. Contexto: 1910 es el corazón de la colaboración Picasso-Braque, cuando ambos llevan el análisis al límite de la legibilidad. Por qué importa: muestra hasta dónde llegó el cubismo analítico —al borde de la abstracción total— y plantea la pregunta clave: si el objeto casi desaparece, ¿qué queda? La respuesta llevará, por una parte, a la abstracción (Módulo 9) y, por otra, a la "vuelta atrás" del cubismo sintético.

4. Naturaleza muerta con silla de rejilla (Nature morte à la chaise cannée) — Pablo Picasso

  • Autor: Pablo Picasso · Fecha: 1912 · Técnica: óleo y hule (tela encerada) sobre lienzo, enmarcado con cuerda, c. 29 × 37 cm (forma oval) · Ubicación: Musée Picasso, París.

Descripción y forma: un pequeño bodegón oval con facetas cubistas, una rodaja de limón, una copa, una concha, las letras "JOU" (de journal, periódico). Pero lo decisivo está pegado: un trozo de hule industrial impreso con el dibujo de una rejilla de silla, y todo el óvalo rodeado por una cuerda real a modo de marco. Forma y técnica: conviven tres "niveles de realidad": lo pintado a mano (las facetas), lo impreso por una máquina (la falsa rejilla) y lo real (la cuerda). Iconografía y contenido: es una escena de café (la mesa, el periódico, la copa), pero el contenido verdadero es filosófico: ¿qué es más "real", la rejilla pintada con esfuerzo o el trozo de hule que imita una rejilla y que aquí, además, no es ni rejilla ni silla? Por qué importa: se considera el primer collage de la historia del arte. Al pegar un fragmento del mundo industrial en el cuadro, Picasso abole la frontera entre pintura y realidad y abre una de las vías más fértiles del arte del siglo XX (Dadá, el ready-made, el pop art). El arte ya no imita el mundo: lo incorpora.

5. Botella, vaso y violín (o un papier collé equivalente) — Georges Braque / Pablo Picasso

Botella, vaso y violín
Botella, vaso y violínimagen: CC BY-SA 4.0 · Wikimedia
  • Autor: Georges Braque (con obras gemelas de Picasso) · Fecha: 1912–1913 · Técnica: papier collé y carbón sobre papel · Ubicación: distintos ejemplos en el Centre Pompidou (París), el MoMA (Nueva York) y el Metropolitan; los papiers collés de este momento están repartidos por las grandes colecciones.

Descripción y forma: sobre el papel, tiras de papel pintado que imita madera (faux bois), recortes de periódico y de papel de colores construyen, junto a unas pocas líneas de carbón, los signos de un violín o una botella sobre una mesa. Forma: los papeles funcionan como planos que pueden leerse a la vez como el objeto (la madera del violín) y como lo que físicamente son (un trozo de papel pegado). El recorte de periódico es a la vez texto legible, mancha gris y "cosa" real. Técnica: el papier collé invierte el procedimiento analítico: en lugar de descomponer un objeto en facetas, construye el objeto a partir de unos pocos planos y signos: es cubismo sintético. Iconografía y contenido: instrumentos musicales, periódicos, copas: el mundo del café y del estudio, pero también, en los titulares recortados, ecos de la actualidad (guerras balcánicas de 1912–1913), que algunos historiadores leen como una entrada sutil de la política en el cuadro. Por qué importa: el papier collé devuelve el color y la claridad al cubismo, lo aleja del hermetismo analítico y consagra la idea del cuadro como montaje de signos. Es la matriz del collage moderno y un puente directo hacia el constructivismo y el diseño.

6. Naturaleza muerta con tablero de ajedrez (o "Le Lavabo") / Retrato de Picasso — Juan Gris

Naturaleza muerta con tablero de ajedrez (o "Le Lavabo")
Naturaleza muerta con tablero de ajedrez (o "Le Lavabo")imagen: CC BY-SA 4.0 · Wikimedia
  • Autor: Juan Gris · Fecha: Retrato de Picasso, 1912 · Técnica: óleo sobre lienzo, c. 93 × 74 cm · Ubicación: Art Institute of Chicago.

Descripción y forma: Gris retrata a su amigo y maestro Picasso (paleta en mano) dentro de una retícula cristalina y luminosa de planos geométricos. Frente a la maraña ocre y hermética del cubismo analítico de Picasso, aquí todo es orden, claridad y ritmo: facetas amplias, bien definidas, en una gama de azules, grises y pardos fríos que recuerda la luz del cristal. Forma: Gris no descompone el objeto al azar, sino que lo somete a una estructura matemática previa, casi una rejilla; las facetas tienen una regularidad casi musical. Iconografía y contenido: es a la vez un retrato, un homenaje ("Hommage à Picasso", reza la dedicatoria) y una declaración de método: el discípulo muestra que el cubismo puede ser sistemático y legible. Por qué importa: Gris demuestra que el cubismo no es solo el experimento intuitivo de Picasso y Braque, sino un lenguaje con leyes propias. Su enfoque deductivo (partir de la geometría y "deducir" los objetos) anticipa y teoriza el cubismo sintético, y su claridad influirá en el arte de entreguerras y en el diseño.

Conexiones e influencias

Qué lo precede. El Cubismo es impensable sin Cézanne (Postimpresionismo, Módulo 8): su análisis de la forma en planos de color, su aplanamiento del espacio y su consejo de tratar la naturaleza "por el cilindro, la esfera y el cono" son el punto de partida literal. Detrás están también la estampa japonesa (la planitud, el encuadre), que ya había transformado el siglo XIX, y la lección del Fauvismo (lección anterior de este módulo) en cuanto a la libertad respecto de la naturaleza —aunque el cubismo invierte su prioridad, eligiendo la forma sobre el color—. Y, como detonante externo, la escultura africana, oceánica e ibérica, leída (con todas las distorsiones coloniales que hoy criticamos) como modelo de síntesis y de signo.

Con quién dialoga dentro del módulo. El Cubismo es el tronco central de las vanguardias. El Futurismo italiano (lección siguiente) toma de él la fragmentación pero la pone al servicio del movimiento y la velocidad; el cubofuturismo ruso cruza ambos. La abstracción (Kandinsky, Malévich, Mondrian; lección siguiente) es, en parte, la consecuencia lógica de llevar el análisis cubista más allá del objeto: cuando este desaparece del todo, nace el arte no figurativo (Mondrian llega al neoplasticismo partiendo, literalmente, de árboles cubistas). El Dadá y el Surrealismo heredan el collage como técnica y como actitud. La Bauhaus y el Movimiento Moderno asumen el cubismo como lenguaje del diseño y la arquitectura. La escultura moderna nace, en buena parte, de la Guitarra construida de Picasso (la escultura como ensamblaje de planos, no como talla de un bloque). Y Léger tiende un puente hacia el muralismo y el arte público de América (Rivera pasó por el cubismo en París antes de volver a México).

Qué anticipa más allá del módulo. En el Módulo 10 (de la posguerra a hoy), la herencia cubista es omnipresente: el expresionismo abstracto, el pop art (el collage, la inclusión de objetos e imágenes del mundo real), el arte conceptual (el cuadro como signo y no como ilusión). La idea de que una imagen puede mostrar varios puntos de vista a la vez y de que la obra es una construcción y no una ventana es, hoy, parte del aire que respiramos visualmente: del cartel al videoclip, del cómic al diseño digital.

Debates e interpretaciones

¿Picasso solo, o Picasso y Braque? El relato popular convierte el Cubismo en una hazaña individual de Picasso. Pero entre 1909 y 1914 fue una colaboración tan estrecha que muchas obras son casi indistinguibles, y aportaciones decisivas —las letras, el papier collé— son de Braque. La historiografía reciente (William Rubin, Pepe Karmel, las grandes exposiciones del MoMA y el Pompidou) ha trabajado por restituir el papel de Braque y desmontar el mito del genio solitario. Conviene hablar de una invención compartida.

El "primitivismo" y la mirada colonial. Es hoy el debate más vivo. El impacto de la escultura africana en Les demoiselles es innegable, pero ¿cómo nombrarlo? El término "primitivo" presupone una jerarquía (lo "civilizado" frente a lo "primitivo") que la antropología y la historia del arte actuales rechazan. Las obras africanas que fascinaron a Picasso eran productos de tradiciones complejas y sofisticadas, con funciones rituales y sociales precisas, arrancadas de su contexto por el saqueo colonial y leídas en Europa con desconocimiento y como mero estímulo formal. La gran exposición "Primitivism" in 20th Century Art (MoMA, 1984) fue criticada precisamente por presentar esas obras como simples "afinidades" formales, sin contexto ni autoría ni crítica del colonialismo. Hoy se exige nombrar las tradiciones, reconocer la deuda no correspondida (los artistas africanos quedaron anónimos mientras Picasso se hacía mundialmente famoso) y abordar la apropiación con honestidad. Lo profundizarás en los Módulos 11 y 12.

¿Realismo o abstracción? Hay una paradoja fértil. Los cubistas insistían en que no eran abstractos: querían pintar la realidad —objetos concretos, un café, un periódico, un amigo— de un modo más completo y verdadero que el ilusionismo tradicional. Sin embargo, su lenguaje empuja inevitablemente hacia la abstracción. ¿Es el Cubismo el último gran realismo o la primera gran abstracción? El debate (planteado ya por Kahnweiler y los teóricos de salón) atraviesa todo el siglo XX.

La relatividad y la cuarta dimensión: ¿ciencia o leyenda? Es tentador explicar el Cubismo por Einstein y la "cuarta dimensión". Conviene moderar la conexión: no hay prueba de que Picasso o Braque conocieran la física de Einstein, y ellos mismos se reían de las interpretaciones matemáticas. Sí circulaban ideas sobre geometrías no euclidianas y una "cuarta dimensión" en libros de divulgación (la historiadora Linda Dalrymple Henderson lo ha documentado), y personajes como Maurice Princet las comentaban en su entorno. Pero el Cubismo nace de problemas pictóricos (cómo representar el espacio y el volumen tras Cézanne), no de un teorema. La ciencia es clima de época, no causa directa.

Las ausencias del canon. El relato tradicional es masculino, parisino y centrado en cuatro nombres. Restituir a Sonia Delaunay, Marie Laurencin, Marevna, a las cubofuturistas rusas (Popova, Exter), al cubismo checo y a la red internacional del movimiento no es un añadido "políticamente correcto": es mayor precisión histórica. El Cubismo fue, desde muy pronto, un fenómeno colectivo e internacional.

Glosario de la lección

  • Cubismo: movimiento de vanguardia desarrollado en París (c. 1907–1914) por Picasso, Braque y otros, que rompe con la perspectiva de punto único representando los objetos mediante múltiples puntos de vista simultáneos, fragmentados en planos sobre una superficie casi plana.
  • Cubismo analítico: primera fase (c. 1909–1912) en la que el objeto se descompone (analiza) en una multitud de pequeñas facetas, con casi monocromía (ocres, grises, pardos) y al borde de la ilegibilidad.
  • Cubismo sintético: segunda fase (c. 1912–1914) en la que el objeto se construye (sintetiza) a partir de unos pocos planos y signos, con vuelta del color, formas más amplias y uso del collage y el papier collé.
  • Simultaneidad / múltiples puntos de vista: principio de mostrar a la vez, en una sola imagen, varias vistas de un mismo objeto (de frente, de perfil, desde arriba), en lugar del punto de vista único de la perspectiva renacentista.
  • Faceta / faceteado: cada uno de los pequeños planos angulares en que el cubismo descompone las formas, como las caras de un cristal tallado.
  • Collage (del francés coller, pegar): técnica, inaugurada por Picasso en 1912, de pegar al cuadro fragmentos del mundo real (hule, papeles, objetos), incorporando la realidad física a la obra.
  • Papier collé ("papel pegado"): variante del collage que usa específicamente papeles (de pared que imita madera, periódico, etiquetas) como planos constructivos; introducido por Braque en 1912.
  • Faux bois ("falsa madera"): imitación pintada o impresa de las vetas de la madera, técnica del oficio decorativo que Braque trasladó al cubismo.
  • Trampantojo (trompe-l'œil): ilusión pictórica que "engaña al ojo" imitando una textura o un objeto real; los cubistas lo usaron irónicamente, junto a fragmentos verdaderos, para jugar con los grados de realidad.
  • Escultura construida / ensamblaje: modo de hacer escultura juntando planos y materiales en el espacio (en vez de tallar un bloque o modelar), nacido de la Guitarra de cartón de Picasso (1912).
  • Orfismo: derivación del cubismo, hacia 1912, que recupera el color puro y tiende a la abstracción lírica (Robert y Sonia Delaunay); término acuñado por el poeta Guillaume Apollinaire.
  • "Primitivismo" (entrecomillado): término histórico, hoy problemático y cargado de prejuicio colonial, para el interés de las vanguardias por el arte africano, oceánico e ibérico, leído como modelo de síntesis formal fuera de su contexto cultural.

Actividades y preguntas para debatir

  1. Una taza desde todos lados. Coge un objeto sencillo (una taza, una botella) y dibújalo combinando en una sola imagen al menos tres vistas distintas (de frente, de perfil, desde arriba). Después explica con tus palabras qué problema de la pintura tradicional intentaban resolver así los cubistas.
  2. Antes y después de la fragmentación. Compara Casas en L'Estaque de Braque (1908) con el Retrato de Kahnweiler de Picasso (1910). ¿Qué ha cambiado entre la geometría de los "cubos" y el faceteado analítico? ¿Por qué se vuelve casi ilegible el segundo?
  3. Analítico frente a sintético. Pon lado a lado una obra del cubismo analítico (casi monocroma, faceteada) y un papier collé sintético. Describe las diferencias en color, legibilidad, técnica y relación con la realidad. ¿Por qué se dice que el sintético "construye" mientras el analítico "descompone"?
  4. El primer collage. A partir de Naturaleza muerta con silla de rejilla (1912), debate: cuando Picasso pega un trozo de hule que imita una rejilla, ¿qué está diciendo sobre la frontera entre el arte y la realidad? ¿Qué consecuencias tiene esto para el arte posterior (Dadá, pop, conceptual)?
  5. ¿Cómo nombrar la deuda africana? Observa Les demoiselles d'Avignon y documenta el tipo de máscaras y esculturas africanas que influyeron en Picasso. Discute: ¿cómo debería un museo presentar hoy esta influencia, evitando tanto ocultarla como reproducir la mirada colonial? ¿Qué se le debe (y no se le ha reconocido) a las tradiciones africanas?
  6. Las voces ausentes. Investiga a una artista cubista poco citada (Sonia Delaunay, Marie Laurencin, Liubov Popova, Marevna). ¿Por qué crees que el canon las relegó? ¿Qué cambia en nuestra comprensión del movimiento al incluirlas?

Ejercicio de mirada

Vamos a aplicar el método del curso al Retrato de Daniel-Henry Kahnweiler de Picasso (1910), en el Art Institute de Chicago. Busca una reproducción en alta resolución. (Si lo prefieres, puedes hacer el mismo ejercicio con cualquier obra analítica de 1910–1911.)

  1. Mirar antes de saber (1–2 minutos). Solo observa. ¿Reconoces de inmediato a una persona, o ves primero una trama de planos y líneas? Anota tu primera reacción: ¿desconcierto, fascinación, rechazo? No pasa nada si "no entiendes" lo que ves: esa es, en parte, la intención.
  2. Descripción objetiva. Describe sin interpretar: un campo casi monocromo de ocres, pardos y grises, dividido en numerosas facetas translúcidas que se superponen; el espacio no tiene profundidad clara; figura y fondo parecen del mismo material.
  3. Buscar los índices. Ahora juega a "reconstruir" a la persona. Busca los pocos signos figurativos que Picasso dejó como pistas: la onda del cabello arriba, la forma de los ojos, las manos entrelazadas en el regazo, el botón de la chaqueta, quizá la cadena de un reloj. ¿Cuántos consigues identificar?
  4. Análisis formal. Fíjate en cómo cada faceta tiene su propia y leve dirección de luz, de modo que el conjunto centellea como un cristal. ¿Dónde está el "borde" de la figura? (Comprobarás que casi no existe: el hombre se funde con el espacio). Observa la ausencia de color: ¿por qué crees que Picasso renuncia a él aquí?
  5. Técnica y materia. Es óleo con pincelada apretada y controlada. A diferencia del empaste de Van Gogh, aquí la materia es discreta: no quiere llamar la atención sobre sí misma, sino servir al análisis de la forma. ¿Qué efecto produce esa contención?
  6. Contenido y significado. Es un retrato, el género del parecido por excelencia. Pero el parecido ya no se logra imitando un rostro, sino dispersando unos pocos signos que tu mente debe ensamblar. ¿Qué idea de "representar a alguien" propone esta obra? ¿Te parece que "se parece" a una persona, aunque no a una fotografía?
  7. Contexto. Recuerda: 1910, el corazón de la colaboración Picasso-Braque, el cubismo analítico en su punto más extremo, justo antes de que el collage devuelva el color y la legibilidad. Es un retrato del propio marchante que sostenía el movimiento.
  8. Síntesis y juicio. En dos o tres frases: ¿por qué es esta una obra clave del cubismo analítico y, a la vez, una puerta hacia la abstracción? Vuelve a tu impresión del paso 1: ahora que has "leído" el cuadro, ¿ha cambiado tu manera de mirarlo?

Autoevaluación

  1. (Opción múltiple) ¿Cuál de estos artistas es considerado el principal detonante del Cubismo por su análisis de la forma en planos de color, hasta el punto de ser llamado "padre del arte moderno"? a) Henri Matisse; b) Paul Cézanne; c) Georges Seurat; d) Paul Gauguin.

  2. (Opción múltiple) El cubismo analítico se caracteriza por: a) colores puros y planos, con collage y papeles pegados; b) la descomposición del objeto en pequeñas facetas y una paleta casi monocroma de ocres y grises; c) la imitación fiel de la realidad mediante perspectiva; d) la representación del movimiento y la velocidad.

  3. (Abierta) Explica la diferencia entre collage y papier collé, indicando quién introdujo cada uno y en qué año, y por qué su invención supuso un giro conceptual respecto a la pintura tradicional.

  4. (Abierta) El Cubismo suele dividirse en una fase analítica y otra sintética. Describe cada una (técnica, color, legibilidad, relación con el objeto) y cita una obra representativa de cada fase.

  5. (Abierta) ¿Por qué la influencia de la escultura africana en el Cubismo exige hoy una mirada crítica? Menciona al menos dos problemas del relato tradicional y propón cómo abordarlos con rigor histórico.


Clave de respuestas

  1. b). Paul Cézanne (Postimpresionismo, Módulo 8) es el detonante decisivo: su retrospectiva póstuma de 1907, su análisis de la forma en planos de color y su consejo de tratar la naturaleza por el cilindro, la esfera y el cono abren el camino directo al Cubismo. (Matisse encabezó el Fauvismo, el reverso "colorista" del Cubismo.)
  2. b). El cubismo analítico (c. 1909–1912) descompone el objeto en multitud de pequeñas facetas y reduce la paleta a una casi monocromía de ocres, pardos y grises, llevando la imagen al borde de la ilegibilidad. La opción (a) describe el cubismo sintético; la (d), el Futurismo.
  3. El collage (Picasso, 1912, Naturaleza muerta con silla de rejilla) consiste en pegar al cuadro cualquier fragmento del mundo real (un trozo de hule industrial, una cuerda). El papier collé (Braque, 1912) es la variante que usa específicamente papeles (papel pintado que imita madera, periódico, etiquetas) como planos constructivos. El giro conceptual es que el arte deja de imitar el mundo para incorporarlo físicamente: la frontera entre representación y realidad se rompe, abriendo el camino al ready-made, el fotomontaje y el pop art.
  4. El cubismo analítico (c. 1909–1912) descompone el objeto en pequeñas facetas, usa casi monocromía (ocres, grises) y es de difícil legibilidad; el objeto casi desaparece (ej.: Retrato de Kahnweiler, Picasso, 1910). El cubismo sintético (c. 1912–1914) construye el objeto a partir de pocos planos y signos, recupera el color y la claridad e incorpora collage y papier collé (ej.: Naturaleza muerta con silla de rejilla, Picasso, 1912, o un papier collé de Braque). (Se aceptan otras obras correctas.)
  5. Exige mirada crítica porque: (1) el término "primitivo" impone una jerarquía colonial falsa, presentando como "primitivas" tradiciones africanas en realidad complejas y sofisticadas, con funciones rituales precisas; (2) esas obras fueron arrancadas de su contexto por el saqueo colonial y leídas en Europa solo como estímulo formal, sin reconocer su autoría ni su cultura, de modo que existe una deuda no correspondida (Picasso se hizo mundialmente célebre; los escultores africanos quedaron anónimos). Cómo abordarlo: nombrar las tradiciones concretas (Fang, Dan, etc.), contextualizar el colonialismo, reconocer la deuda y exhibir las obras con su sentido propio, no como meras "afinidades" formales. (Bastan dos problemas bien argumentados.)

Para profundizar

Fuentes y textos de época:

  • Daniel-Henry Kahnweiler, Der Weg zum Kubismus ("El camino hacia el cubismo", 1920): el relato del propio marchante, fundacional de la teoría cubista.
  • Albert Gleizes y Jean Metzinger, Du cubisme (1912): el primer libro sobre el movimiento, escrito por dos de los "cubistas de salón".
  • Guillaume Apollinaire, Los pintores cubistas (Méditations esthétiques, 1913): la defensa poética del crítico que acuñó el término "orfismo".

Estudios modernos de referencia:

  • William Rubin (ed.), Picasso and Braque: Pioneering Cubism (MoMA, 1989): la gran reconstrucción del diálogo entre ambos, día a día.
  • Pepe Karmel, Picasso and the Invention of Cubism (2003): análisis riguroso del proceso a partir de los dibujos.
  • John Golding, Cubism: A History and an Analysis, 1907–1914: el estudio clásico del periodo.
  • Linda Dalrymple Henderson, The Fourth Dimension and Non-Euclidean Geometry in Modern Art: sobre el verdadero alcance (y los límites) de la conexión con la ciencia.
  • Sobre la cuestión colonial: las críticas a la exposición "Primitivism" in 20th Century Art (MoMA, 1984), en especial los ensayos de James Clifford y Hal Foster; y las relecturas poscoloniales recientes.
  • Como marco general: las fichas y ensayos de Smarthistory sobre Picasso, Braque, el cubismo analítico y sintético, y el collage.

Museos y lugares (dónde ver las obras):

  • Nueva York – MoMA: Les demoiselles d'Avignon y un conjunto excepcional de obras cubistas de Picasso, Braque y Gris.
  • París – Centre Pompidou y Musée Picasso: el mayor núcleo cubista de Europa, incluida Naturaleza muerta con silla de rejilla (Musée Picasso) y numerosos papiers collés (Pompidou).
  • Chicago – Art Institute: Retrato de Daniel-Henry Kahnweiler de Picasso y el Retrato de Picasso de Juan Gris.
  • Berna – Kunstmuseum: Casas en L'Estaque de Braque, el cuadro que dio nombre al movimiento.
  • Madrid – Museo Reina Sofía y Museo Thyssen-Bornemisza: obras de Picasso, Gris y el cubismo, además del Guernica (1937), heredero tardío del lenguaje cubista.
  • Filadelfia – Philadelphia Museum of Art: la colección Arensberg, con cubismo y la obra de Duchamp.
  • Praga: para ver el singular cubismo checo aplicado a la arquitectura y el diseño (la Casa de la Virgen Negra alberga el Museo del Cubismo Checo).

Enlace con el resto del módulo: has visto cómo Picasso y Braque, partiendo de Cézanne y del impacto de la escultura africana, hicieron estallar la perspectiva renacentista y reinventaron qué significa representar el mundo: del análisis hermético de la forma al collage que incorpora la realidad misma. Este es el tronco del que brotan casi todas las vanguardias. En la próxima lección, Futurismo y el nacimiento de la abstracción, verás cómo los italianos toman la fragmentación cubista para celebrar la velocidad y la máquina, y cómo, al otro lado, llevar el análisis de la forma más allá del objeto conduce, con Kandinsky, Malévich y Mondrian, al paso decisivo: el arte abstracto, una imagen que ya no representa nada del mundo visible.